Elon Musk’s SpaceX va a adquirir su startup de inteligencia artificial (IA), xAI, en un movimiento para consolidar sus intereses empresariales y crear la empresa privada más valiosa del mundo. La fusión, valorada en 125.000 millones de dólares para xAI y un billón para SpaceX, pretende integrar IA, cohetes, Internet espacial y medios de comunicación en una sola entidad, descrita por Musk como un «motor de innovación». xAI, conocida por su chatbot Grok, se originó como un segmento de X (antes Twitter) y se ha enfrentado al escrutinio por sus funciones de generación de imágenes mediante IA. La combinación se considera un movimiento estratégico, con posibles beneficios a largo plazo en la generación de energía espacial y los centros de datos, aunque es posible que no se materialicen hasta dentro de varias décadas. Esta consolidación sigue a la reciente inversión de 2.000 millones de dólares de Tesla en xAI, donde Musk prevé que xAI actúe como director de orquesta para las iniciativas de inteligencia artificial y robótica de Tesla. La operación también indica que SpaceX podría prepararse para cotizar en bolsa, lo que le permitiría presentar a los inversores una narrativa de crecimiento unificada. Musk cree que la IA espacial es crucial para escalar y la imagina financiando bases lunares, una civilización marciana y una eventual expansión universal. Actualmente, sólo Neuralink y The Boring Company permanecen como empresas separadas más pequeñas de Musk.
