Ben Goertzel, director general de SingularityNET, habla de la singularidad de la IA, que podría alcanzar un nivel humano en 2027. Los sistemas de IA actuales se limitan a una IA limitada, que destaca en tareas específicas pero carece de capacidades de razonamiento generales similares a las humanas. Goertzel predice la aparición de la inteligencia artificial, que conducirá a la singularidad en la que la IA igualará las capacidades humanas en diversos ámbitos. Menciona la posibilidad de que la AGI evolucione hacia la superinteligencia artificial (ASI) si se le da la capacidad de reescribir su propio código. Los modelos predictivos de Ray Kurzweil, los avances en los grandes modelos de lenguaje (LLM) y el trabajo de Goertzel en la infraestructura OpenCog Hyperon son pruebas de ello. Se destaca el potencial de la AGI para evolucionar rápidamente hacia una inteligencia sobrehumana, con la necesidad de actuar con cautela para evitar el autoacortamiento del desarrollo. En general, el debate gira en torno a la inminente llegada de la AGI y las consiguientes implicaciones de alcanzar la superinteligencia artificial.
