Elad Gil, uno de los primeros inversores en Inteligencia Artificial, se centra en las implantaciones impulsadas por esta tecnología para transformar empresas tradicionales, sobre todo de servicios profesionales, como los bufetes de abogados. Su objetivo es comprar empresas maduras, mejorar sus operaciones mediante el uso de IA y, a continuación, adquirir más empresas para escalar aún más. Gil cree que la IA generativa puede mejorar significativamente los márgenes mediante la automatización de tareas repetitivas, lo que permite un mejor flujo de caja y adquisiciones competitivas. Ya ha respaldado empresas como Enam Co, centrada en la productividad de los trabajadores, y otras en los sectores jurídico y sanitario, como Harvey y Abridge. A pesar de las dificultades para encontrar el equipo adecuado para estas implantaciones, Gil sigue siendo optimista sobre el potencial de la IA para remodelar las industrias. Ha observado una cristalización de los líderes del mercado en varios sectores, lo que indica una imagen más clara de los futuros ganadores. Gil subraya su pasión por la tecnología y el progreso, más que por los beneficios económicos. Su enfoque práctico con un pequeño equipo de ingenieros le permite experimentar continuamente con tecnologías de IA. En general, ve este periodo como un momento emocionante de transformación tanto en la IA como en su aplicación en diversos campos.
