Walmart lanza un programa llamado «Mi Asistente», que proporcionará a sus 50.000 empleados que no trabajan en tiendas acceso a una aplicación de inteligencia artificial generativa. La aplicación está entrenada con información corporativa y puede ayudar en tareas como resumir documentos y crear nuevos contenidos. Forma parte de la aplicación más amplia de Walmart, Me@Campus, y puede utilizarse en ordenadores y teléfonos inteligentes. La aplicación combina los datos de Walmart con grandes modelos lingüísticos de terceros, aunque no se ha revelado la tecnología específica de IA utilizada. Walmart cree que la aplicación no sólo aumentará la productividad, sino que también liberará a los trabajadores de tareas repetitivas. La empresa reconoce que la IA generativa tiene limitaciones, como la falta de juicio y comprensión contextual. La adopción de la IA generativa para uso empresarial es un tema de debate entre los CEO y en las salas de juntas. Walmart tiene un historial de aprovechamiento de la tecnología para mejorar sus procesos, incluido el suministro de teléfonos inteligentes a los trabajadores de las tiendas. Walmart planea ampliar el uso de la aplicación para diversas tareas de los trabajadores, comenzando con la orientación y potencialmente extendiéndose a las interacciones con los clientes.
La IA generativa es un tema de debate entre los CEO y los consejos de administración.
