DeepMind, la división de IA de Google, ha ralentizado considerablemente su proceso de publicación de investigaciones para mantener una ventaja competitiva en el sector de la IA. Bajo la dirección de Demis Hassabis, la empresa ha puesto en marcha un proceso de selección más riguroso que dificulta cada vez más la publicación de estudios por parte de los investigadores. Este cambio se centra especialmente en la retención de innovaciones que puedan ser explotadas por la competencia o que puedan repercutir negativamente en el modelo de IA Gemini de Google. Las nuevas políticas incluyen un embargo de seis meses sobre los artículos estratégicos de IA generativa y exigen múltiples aprobaciones para su publicación.
La IA generativa es una de las tecnologías más innovadoras del mundo.
Aunque DeepMind sigue produciendo cientos de artículos al año, los cambios han generado frustración entre los investigadores, algunos de los cuales han abandonado la organización. El énfasis ha pasado de las contribuciones públicas a la investigación a priorizar el desarrollo de productos y los intereses comerciales. La preocupación por quedarse rezagada en la carrera de la IA provocó la fusión de DeepMind y la unidad Brain AI de Google’ en 2023, lo que condujo a un despliegue más rápido de productos de IA. Sin embargo, el aumento de la burocracia ha reprimido la publicación de investigaciones potencialmente sensibles, causando malestar entre el personal que valora la publicación en revistas de prestigio. En general, la empresa navega en la tensión entre el avance de la tecnología de IA y la salvaguarda de su ventaja competitiva.
