Elon Musk ha presentado una demanda contra OpenAI y su consejero delegado, Sam Altman, alegando que la empresa se ha desviado de su misión original de desarrollar tecnología de IA en beneficio de la humanidad. Musk afirma que la asociación de OpenAI con Microsoft la ha convertido en una organización con ánimo de lucro. La demanda sostiene que esto viola el acuerdo de fundación, que establecía que OpenAI sería una organización sin ánimo de lucro y su tecnología sería de código abierto. Musk señala en concreto que el modelo GPT-4 de OpenAI se mantiene en secreto por motivos comerciales, lo que lo convierte de facto en un algoritmo propiedad de Microsoft. La demanda pretende responsabilizar a OpenAI y devolverla a su misión original. Musk se ha hecho eco de los riesgos de la inteligencia artificial y ha reclamado salvaguardias para evitar su uso indebido. La demanda también menciona que OpenAI lanzó un modelo muy capaz, GPT-4, y se rumorea que está trabajando en un modelo más avanzado llamado Q Star. Altman, consejero delegado de OpenAI, fue despedido brevemente y vuelto a contratar en 2023. La demanda de Musk afirma que Altman, junto con Brockman y Microsoft, utilizó la influencia de Microsoft para sustituir a los miembros del consejo por personas más afines a los intereses de Microsoft. La demanda también menciona que los reguladores están investigando la asociación entre OpenAI y Microsoft por posibles problemas antimonopolio. OpenAI no ha querido hacer comentarios sobre la demanda.
