Investigadores de Princeton han desarrollado un modelo de inteligencia artificial (IA) que puede habernos acercado un paso más a la consecución de la energía de fusión nuclear. La fusión, el proceso de combinar núcleos atómicos para crear nuevos núcleos y partículas subatómicas, se considera desde hace tiempo una fuente de energía limpia y prácticamente ilimitada. Sin embargo, lograr la fusión es extremadamente difícil debido a las altas temperaturas y presiones necesarias. El equipo de Princeton afirma haber resuelto un importante problema de la fusión utilizando IA para predecir y evitar inestabilidades de desgarro en el plasma. La IA se entrenó con datos de experimentos anteriores y desarrolló una política de control para mantener estables las condiciones del plasma. El equipo probó con éxito el modelo de IA en la Instalación Nacional de Fusión DIII-D. Aunque se trata de una prueba de concepto prometedora, se necesitan más datos para demostrar su eficacia en distintas situaciones. La investigación se publica en la revista Nature.
