Mercedes-Benz se ha asociado con la empresa de robótica Apptronik para probar robots humanoides destinados a automatizar tareas poco cualificadas y físicamente exigentes en la fabricación. El robot Apollo de 160 libras se está probando para inspeccionar y entregar componentes a trabajadores humanos de la línea de producción, con el objetivo de hacer frente a la escasez de mano de obra y automatizar tareas repetitivas y físicamente exigentes. Esta iniciativa permite a los fabricantes de vehículos automatizar tareas sin rediseñar las instalaciones existentes, centrándose en áreas con carencias de mano de obra y liberando a trabajadores cualificados. Mercedes ha empezado a probar un número no revelado de robots Apollo en una fábrica húngara, en respuesta a la escasez de mano de obra a medida que los trabajadores emigran a Europa Occidental. Los robots, como Apollo, miden 1,70 metros y pueden levantar objetos de hasta 55 kilos, con un factor de forma similar al de otros robots humanoides como Tesla Optimus y BMW’s Figure 01. Este movimiento refleja un cambio hacia el uso de la robótica avanzada para cubrir lagunas laborales en trabajos poco cualificados, repetitivos y físicamente exigentes, al tiempo que permite a los miembros del equipo altamente cualificados centrarse en la construcción de vehículos de alta calidad. Además, otras empresas como BMW y Amazon también están probando robots bípedos similares para operaciones de fabricación y almacén.
