Madonna ha adoptado el uso de la inteligencia artificial generativa (IA) en los visuales de sus conciertos, concretamente utilizando una herramienta de conversión de texto a vídeo. Esta tecnología emergente tiene el potencial de revolucionar el mundo del espectáculo, ya que permite personalizar los argumentos y los finales. Sin embargo, hay problemas éticos y desafíos que deben abordarse. Los generadores de vídeo de IA podrían suponer una amenaza para las democracias a través de la creación de vídeos deepfake convincentes. Las disputas por los derechos de autor y el temor a la pérdida de puestos de trabajo también rodean a esta tecnología. Aunque la duración y la calidad de los vídeos generados por IA siguen siendo limitadas, se espera que los avances en datos y potencia de cálculo mejoren esta situación. Empresas como Runway y OpenAI están a la vanguardia del desarrollo de herramientas de generación de vídeos con IA. La tecnología subyacente de modelos de difusión utilizada en estas herramientas mapea el ruido en las imágenes para crear otras nuevas. La generación de vídeo es más compleja que la de imágenes fijas debido a la consideración de la dinámica temporal. Es probable que los vídeos generados por IA se utilicen en marketing y contenidos educativos en un futuro próximo. Aunque se están creando películas más largas generadas por IA, el papel de la creatividad y la orientación humanas sigue siendo crucial en el proceso.
