El panorama de la ciberseguridad en 2024 para las empresas de servicios informáticos está determinado por tecnologías emergentes que afectarán significativamente a la protección de las empresas. La inteligencia artificial generativa (GenAI), la expansión de la computación periférica y el avance de la computación cuántica complicarán el panorama de la seguridad. Aunque estos avances plantean retos, los proveedores de servicios seguirán dando prioridad a las medidas de seguridad esenciales. La GenAI es un aspecto clave, ya que abre vulnerabilidades y mejora las medidas de seguridad. Puede reforzar el análisis de malware y acelerar la respuesta a incidentes, pero también plantea riesgos como las vulnerabilidades de los modelos de lenguaje de gran tamaño y los ataques a las API. La computación periférica plantea más problemas de seguridad, que requieren controles y procesos de ciberseguridad sólidos. La planificación de la seguridad en los bordes implica a múltiples partes interesadas y un modelo de gobernanza claro. La criptografía post-cuántica es cada vez más importante, y las organizaciones empiezan a planificar algoritmos resistentes a la cuántica. Sin embargo, la migración a la criptografía post-cuántica será compleja y llevará mucho tiempo. A pesar de estas tendencias emergentes, las empresas no deben descuidar la ciberhigiene básica, incluida la supervisión 24 horas al día, 7 días a la semana, la respuesta proactiva a las alertas y la caza de amenazas. Un informe muestra que las amenazas a la ciberseguridad se consideran uno de los principales riesgos para el crecimiento de las empresas, lo que provoca un aumento de la inversión en medidas de ciberseguridad.
