Geoffrey Hinton y John Hopfield han hecho historia al ser galardonados con el Premio Nobel de Física por sus contribuciones a la inteligencia artificial, concretamente en el desarrollo de redes neuronales artificiales. Compartirán un premio de 11 millones de coronas suecas (1,06 millones de dólares). Hinton, al que a menudo se hace referencia como padrino de la IA, es conocido por sus advertencias sobre los riesgos asociados a la tecnología que ayudó a crear, expresando arrepentimiento por el trabajo de toda su vida. Hopfield, por su parte, sentó las bases de la IA con su artículo de 1982 sobre redes inspiradas en el cerebro. Más tarde, Hinton contribuyó al desarrollo de la máquina de Boltzmann y de los métodos de descenso gradiente, cruciales para el entrenamiento de redes neuronales.
A pesar de sus importantes contribuciones, la conexión del premio con la física fundamental ha suscitado críticas de algunos miembros de la comunidad física, que consideran que el vínculo es débil. No obstante, su trabajo tiene aplicaciones en varios campos, incluida la física, donde las redes neuronales ayudan a desarrollar nuevos materiales. En su decisión, el comité del Nobel ha destacado el origen físico de sus investigaciones. Este premio supone un notable reconocimiento del impacto de la IA en la ciencia, a pesar de que el campo de la IA carece de una categoría Nobel específica.
