El artículo analiza la promesa y el peligro de los grandes modelos lingüísticos (LLM) en la inteligencia artificial (IA). Los LLM, como ChatGPT, pueden conversar de forma convincente sobre diversos temas y han superado exámenes que sirven de puerta de acceso a las carreras de Derecho y Medicina en Estados Unidos. Sin embargo, existe una gran preocupación por el hecho de que los modelos generativos de IA se estén desarrollando con demasiada rapidez, y voces destacadas están pidiendo que se ponga en pausa el desarrollo de la inteligencia artificial. Los LLM son un gigantesco ejercicio de estadística, y sus resultados no son del todo predecibles. El reciente éxito de los LLM a la hora de generar textos convincentes se debe a la confluencia de tres factores: cantidades ingentes de datos, algoritmos capaces de aprender de ellos y la potencia de cálculo para hacerlo. Sin embargo, hay buenas razones para pensar que el crecimiento de los LLM no puede continuar indefinidamente, y la cantidad de datos de entrenamiento disponibles es limitada. A pesar de los riesgos, tener el poder de los LLM en muchas manos significa que muchas mentes pueden idear nuevas aplicaciones innovadoras, mejorando todo, desde la medicina hasta el derecho.
