OpenAI, la empresa que está detrás de ChatGPT, ha despedido a dos de sus investigadores, Leopold Aschenbrenner y Pavel Izmailov, por presunta filtración de información. Aschenbrenner era una estrella emergente en el equipo de seguridad de OpenAI, mientras que Izmailov trabajaba en la investigación sobre razonamiento de la empresa. Los despidos se producen después de que OpenAI diera a conocer un importante avance en el campo de la inteligencia artificial, cuyo nombre en clave era Q*. OpenAI se ha posicionado como líder en el desarrollo responsable de IA, pero los despidos por compartir información parecen contradecir esta misión. Elon Musk, uno de los primeros patrocinadores, ha criticado a OpenAI por convertirse en una empresa de código cerrado y máximo beneficio, en lugar de la organización abierta y transparente sin ánimo de lucro que pretendía ser.
