Meta, antes conocida como Facebook, ha presentado su infraestructura interna para cargas de trabajo de IA, incluida la IA generativa, con el objetivo de seguir el ritmo de rivales como Google y Microsoft. La empresa ha tenido problemas para convertir en productos muchas de sus innovaciones más ambiciosas en el campo de la IA, sobre todo en el ámbito de la IA generativa. Meta tiene previsto empezar a desarrollar un chip interno más ambicioso, que saldrá a la venta en 2025, capaz tanto de entrenar modelos de IA como de ejecutarlos. El nuevo chip se llama Meta Training and Inference Accelerator (MTIA) y forma parte de una familia de chips para acelerar las cargas de trabajo de entrenamiento e inferencia de IA. Meta también está desarrollando otro chip llamado Meta Scalable Video Processor (MSVP) para las necesidades de procesamiento de vídeo bajo demanda y streaming en directo. Meta’s Research SuperCluster (RSC) ha completado su segunda fase de construcción y contiene un total de 2.000 sistemas Nvidia DGX A100 con 16.000 GPU Nvidia A100. El RSC permite a los investigadores de Meta entrenar modelos utilizando ejemplos reales de los sistemas de producción de Meta. Meta se siente cada vez más presionada por los inversores, preocupados porque la empresa no avanza con la rapidez suficiente para captar el gran mercado potencial de la IA generativa. El mercado total de software de IA generativa podría ascender a 150.000 millones de dólares. Incluso una pequeña tajada de esa cifra podría borrar los miles de millones que Meta ha perdido en inversiones en tecnologías metaversas.
