La división de Inteligencia Artificial de Google, DeepMind, está pagando a algunos de sus empleados en el Reino Unido para que permanezcan inactivos hasta un año en lugar de trasladarse a empresas rivales. Esta estrategia implica agresivos acuerdos de no competencia que impiden a estos empleados unirse a la competencia durante este periodo. Aunque reciben una remuneración, este acuerdo puede hacer que los investigadores se sientan desconectados del panorama de la IA, en rápida evolución. Un vicepresidente de Microsoft señaló que los empleados de DeepMind se ponen en contacto con frecuencia para pedir consejo sobre cómo sortear sus cláusulas de no competencia y encontrar nuevas oportunidades de trabajo. Google no ha comentado públicamente los detalles de estos acuerdos, pero ha afirmado que los emplea de forma selectiva. Esta práctica pone de manifiesto la intensa competencia por el talento en IA entre grandes empresas como Google y OpenAI. La situación plantea preocupaciones sobre el impacto en la moral de los empleados y la innovación dentro de la industria.
