El auge de la tecnología de inteligencia artificial (IA) ha llevado al desarrollo de chatbots que pueden sustituir a los trabajadores humanos en determinadas industrias. Los chatbots se están utilizando para producir contenidos de marketing y redes sociales, lo que preocupa a los trabajadores de estos campos. Aunque la IA carece de la voz y el estilo personales de un ser humano, las empresas la siguen utilizando para reducir costes. Los expertos predicen que la IA podría sustituir cientos de millones de puestos de trabajo, sobre todo los que requieren un alto nivel de formación. Sin embargo, es demasiado pronto para calibrar el grado de disrupción de la IA en la mano de obra. Los empleos más amenazados son los de nivel básico o los que implican tareas que pueden realizar fácilmente los chatbots. Las empresas que han sustituido a trabajadores por chatbots se han enfrentado a sonados tropiezos, con chatbots que producían costosos errores. Aunque los chatbots pueden ser más baratos, a menudo producen contenidos medios y reducen la medida de la calidad. Como resultado, algunos trabajadores están persiguiendo trabajos que la IA no puede hacer, como convertirse en un técnico de HVAC o fontanero.
